Con la llegada del frío invernal y las nevadas en buena parte de España, saber colocar las cadenas de nieve en tu coche puede marcar la diferencia entre llegar a tu destino o quedarte tirado en la carretera. Es una maniobra que muchos conductores desconocen o temen, pero que resulta más sencilla de lo que parece si se practica con antelación.
En qué ruedas se colocan las cadenas
Las cadenas siempre van en las ruedas motrices, es decir, las que reciben la fuerza del motor. En un vehículo de tracción delantera, que representa aproximadamente el 75 por ciento de los coches actuales, se colocan en las ruedas delanteras. Si el coche es de propulsión trasera, irán en las ruedas posteriores. En el caso de los vehículos con tracción total o 4×4, lo ideal es montarlas en las cuatro ruedas, pero si solo dispones de un juego, colócalas en las delanteras, ya que es el eje que gobierna la dirección.
Si tienes dudas sobre qué tipo de tracción tiene tu vehículo, consulta el manual del propietario.

Antes de empezar
Antes de llegar a la zona con nieve, detén el vehículo en un lugar seguro, preferiblemente llano y fuera de la calzada. Activa las luces de emergencia, colócate el chaleco reflectante antes de bajar del coche y señaliza tu posición con la baliza V-16. Pon el freno de mano para evitar que el coche se mueva mientras pones las cadenas.
Te recomendamos llevar siempre unos guantes en el maletero, Manipular las cadenas con las manos desnudas y temperaturas bajo cero resulta muy incómodo y dificulta la operación.
Tipos y cómo montarlas
Existen tres tipos principales de cadenas, cada una con sus ventajas e inconvenientes.
Cadenas metálicas
Son las más económicas (desde 30 euros) y las más eficaces sobre nieve compacta y hielo. El inconveniente es que su montaje resulta más laborioso y requiere cierta práctica.
Para colocarlas:
- Extiende primero la cadena sobre el suelo y comprueba que no hay nudos ni eslabones enredados.
- Pasa el cable de acero por detrás del neumático, deslizándolo por el suelo, y engancha los dos extremos para que el aro abrace la rueda.
- Extiende los eslabones sobre la banda de rodadura y cierra los ganchos del tensor en la parte frontal.
- Avanza unos centímetros con el vehículo para que la rueda pise sobre la cadena y termina de ajustar el tensor.
- Si tus cadenas no tienen tensores automáticos, recorre unos 25 metros, detente y vuelve a tensarlas.
Cadenas textiles
Son las más fáciles y rápidas de montar. Funcionan como una funda que se coloca sobre el neumático, similar a un calcetín. Su principal desventaja es que son más delicadas: deben retirarse en cuanto desaparece la nieve, ya que el roce con el asfalto las deteriora rápidamente. Además, hay que lavarlas y secarlas después de cada uso.
Así son los pasos a seguir:
- Extender la tela sobre la parte superior de la rueda, cubriendo la mayor superficie posible.
- Mover el vehículo ligeramente para que la parte montada pase por debajo y recubra completamente el neumático.
- Bajar y asegurarse de que está colocada de manera homogenea en toda la rueda y sino, terminar de colocarla bien.
Cadenas mixtas
Combinan la facilidad de montaje de las textiles con la eficacia de las metálicas. Disponen de eslabones para la banda de rodadura, pero el aro trasero es de nailon y la parte delantera lleva un cierre rápido. Son las más caras, pero también las más versátiles.
Su colocación se realiza de la siguiente manera:
- Estira las cadenas en el suelo para comprobar que no se ha formado ningún nudo. Fíjate en el mecanismo: tienen eslabones de acero para la banda de rodadura, un aro de nailon para la parte posterior de la rueda y material textil para cubrir la llanta.
- Coloca el aro de nailon por detrás de la rueda, pasándolo por la parte interior del neumático.
- Extiende el resto de la cadena por toda la banda de rodadura del neumático, asegurándote de que los eslabones queden centrados sobre la goma.
- Avanza el coche unos centímetros para que las ruedas pisen sobre los eslabones. Esto permite terminar de estirar y ajustar la cadena.
- Comprueba que la parte textil quede centrada sobre la llanta. Si no queda perfecta, al iniciar la marcha se ajustará sola.
Consejos importantes
- No circules a más de 30-50km/h con las cadenas puestas.
- Evita acelerones bruscos y frenazos, ya que podrías dañar tanto las cadenas como los neumáticos.
- Retira las cadenas en cuanto el asfalto quede visible, ya que circular sobre firme seco con cadenas metálicas puede estropear la goma del neumático y arañar las llantas, especialmente si son de metal.
- Antes de guardarlas, lávalas con agua para eliminar los restos de sal y déjalas secar completamente. La sal de las carreteras es muy corrosiva y puede deteriorar los eslabones metálicos.
- Si tienes un coche nuevo, comprueba que tus cadenas antiguas son compatibles con las medidas de los nuevos neumáticos. La medida viene indicada en el flanco del neumático (por ejemplo, 205/55 R16) y debe coincidir con la talla de las cadenas.
Una alternativa: los neumáticos de invierno
Si vives en una zona donde las temperaturas bajan frecuentemente de los 7 ºC o circulas habitualmente por carreteras de montaña, los neumáticos de invierno son la opción más cómoda y segura. Su compuesto especial y el dibujo de la banda de rodadura ofrecen mejor agarre en frío, lluvia y nieve ligera, sin necesidad de montar cadenas en la mayoría de situaciones.




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