Lo que empezó como un gesto de compañerismo entre conductores, dar un toque de luces largas para avisar de un radar, se ha convertido en una red organizada de grupos de WhatsApp y Telegram con miles de usuarios. Estos comparten en tiempo real la ubicación exacta de controles policiales, radares móviles y alcoholemias. La DGT ha decidido poner fin a esto en 2026.
De las luces largas a los grupos con miles de miembros
La evolución ha sido espectacular. Lo que antes era un conductor avisando al que venía de frente es ahora un sistema profesionalizado: grupos con cientos o miles de miembros que funcionan las 24 horas, con usuarios «radiando» en tiempo real cada control que detectan. Aplicaciones como Waze o SocialDrive han normalizado esta práctica, pero la DGT considera que hay una diferencia fundamental entre una app que informa de zonas de riesgo y un grupo donde se avisa del punto exacto donde está un agente para que otros conductores reduzcan la velocidad solo en ese tramo.

¿Qué dice la ley exactamente?
El artículo 77 del Reglamento General de Circulación prohíbe instalar o llevar en el vehículo mecanismos o sistemas encaminados a eludir la vigilancia de los agentes de tráfico. Pero la interpretación legal va más allá: avisar de un control policial puede considerarse obstrucción a la justicia o colaboración para eludir la acción de las autoridades.
En la práctica, las sanciones varían según la interpretación del caso. Una multa por colaborar en la evasión de un control puede considerarse infracción muy grave, con sanciones que van desde los 3.001 hasta los 20.000 euros en los casos más extremos. La multa más habitual se sitúa en torno a los 600 euros, pero los tribunales ya han avalado sanciones mucho más altas cuando se demuestra que la acción formaba parte de una red organizada.

Los radares inteligentes cambian las reglas del juego
La DGT ha desplegado en 2026 una nueva generación de radares que no se limitan a medir la velocidad. Estos dispositivos pueden detectar si un vehículo invade una línea continua, si no respeta un stop o si mantiene una distancia de seguridad insuficiente. La multa por cualquiera de estas infracciones se sitúa en 200 euros y pérdida de puntos.
Esto cambia completamente el escenario, ya que, aunque un grupo de WhatsApp avise de la ubicación del radar, el conductor ya no puede limitarse a levantar el pie del acelerador. Si comete cualquier otra infracción en ese punto, el radar lo registrará igualmente.

Waze y SocialDrive: ¿también son ilegales?
Aquí es donde la cuestión se complica. Las aplicaciones de navegación que incluyen avisos de radares fijos y zonas de control operan en un limbo legal. Waze y SocialDrive funcionan con alertas comunitarias que pasan por un algoritmo. La clave está en que el aviso es genérico («policía en la zona»). No hay un aviso que diga ‘control de alcoholemia’, por ejemplo.
A su vez, estos avisos se diluyen entre miles de usuarios, de hecho, la app tiene como función principal la navegación, no los avisos por radares o controles, por lo que no hay una intención organizada de evadir, siendo una función secundaria de una herramienta de tráfico. Es más, las propias fuerzas de seguridad usan estas apps para publicar sus controles (la DGT de hecho lo hace).
La diferencia es que en estos grupos mencionados de WhatsApp/Telegram hay 500 personas que informan en tiempo real: «policía en km 34 de la A-5 sentido Madrid, carril derecho, justo después de la gasolinera», lo cual es otra cosa ya que la única finalidad del grupo es evadir controles. No hay navegación, no hay algoritmo, es coordinación directa y organizada con un propósito específico.
Dicho esto, la línea es fina y la ley no lo aclara del todo. Por eso en el artículo lo planteamos como «zona gris legal». Un juez podría argumentar que Waze también facilita la evasión. De momento no hay jurisprudencia firme contra Waze, pero sí contra grupos organizados.

Qué hacer para no tener problemas
La recomendación es sencilla: no participar activamente en grupos que compartan ubicaciones de controles en tiempo real. Consultar una app de navegación que muestre zonas genéricas de vigilancia es, hoy por hoy, legal. Pero enviar un mensaje diciendo «radar móvil en el km 34 de la A-6 dirección Madrid» es una actividad que la DGT persigue activamente y que puede salir muy cara.




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