La crisis de Ormuz ya no es una amenaza teórica: es la peor interrupción del suministro en la historia del mercado petrolero. Tras dos semanas de guerra entre Estados Unidos/Israel e Irán (la llamada «Operación Furia Épica», iniciada el 28 de febrero de 2026), el estrecho que canaliza el 20% del petróleo mundial está efectivamente cerrado. Las consecuencias para el sector del automóvil en España van mucho más allá del precio de la gasolina.
Dos semanas de guerra y la crisis de Ormuz se agrava cada día
La situación ha escalado dramáticamente en los últimos días. El viernes 14 de marzo, Estados Unidos bombardeó la isla de Kharg, una franja de tierra de apenas ocho kilómetros frente a la costa iraní por la que sale el 90% de las exportaciones de crudo del país. Según analistas, EE.UU. la mantiene como «rehén» para presionar a Irán a que reabra el estrecho.
Sin embargo, Irán no cede. El nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, tras la muerte de su padre en los bombardeos del 28 de febrero, ha ordenado públicamente que Ormuz permanezca cerrado. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria ha declarado que cualquier buque que intente cruzar será considerado objetivo legítimo, y ya ha cumplido su amenaza: al menos 17 embarcaciones han sido atacadas con misiles y drones en la zona, con tres tripulantes desaparecidos tras el ataque a un granelero tailandés.
El tráfico marítimo ha caído más de un 70%. Noruega, una de las principales potencias marítimas del mundo, ha ordenado a toda su flota mantenerse alejada. Estados Unidos ha destruido 16 embarcaciones minadoras iraníes, pero persisten los informes de que Irán está colocando minas en el estrecho. Trump ha pedido a China, Francia, Japón y Corea del Sur que envíen buques de guerra para asegurar la zona y ha prometido escoltas de la Armada estadounidense para petroleros «pronto».

Petróleo disparado y el efecto directo en los coches
El precio del Brent ha subido un 40% desde el inicio de la guerra, alcanzando su nivel más alto desde julio de 2022. Los analistas advierten de que si la situación se prolonga, el barril podría superar con creces los 100 dólares. En un movimiento sin precedentes, la AIE ha liberado 400 millones de barriles de reservas de emergencia, pero esa cifra no cubre ni de lejos los 20 millones de barriles diarios que pasaban por Ormuz. Estados Unidos ha dado un giro histórico autorizando temporalmente la compra de petróleo ruso, algo que llevaba años presionando a otros países para que no hicieran.
Para el automovilista español el impacto es doble. Por un lado, la gasolina ya supera los 1,70 euros por litro y el diésel sigue subiendo. Por otro, los coches nuevos van a encarecerse. Un vehículo moderno contiene entre 150 y 200 kg de plásticos y derivados del petróleo. Con el crudo disparado, el coste de esos materiales podría subir hasta un 25%.

Maersk para, Noruega se retira y las piezas dejan de llegar
La naviera danesa Maersk, segunda mayor del mundo, suspendió indefinidamente todas las reservas de carga hacia y desde el Golfo Pérsico. Desde esos puertos llegan a Europa químicos industriales para baterías, plásticos, metales y piezas de automóviles. Los buques que antes cruzaban Ormuz ahora deben rodear África por el Cabo de Buena Esperanza, añadiendo entre 10 y 14 días adicionales de tránsito. Según la Asociación de Cargadores de España, los retrasos serán de al menos tres semanas.
Las aseguradoras marítimas ya han elevado o cancelado las coberturas de riesgo de guerra. Según ONU Comercio y Desarrollo, los fletes de petroleros han subido más de un 70% en dos semanas. Todo esto se traslada al precio final de fabricación y, tarde o temprano, al concesionario.

Qué dicen los fabricantes de coches
Stellantis España reconoce que es difícil valorar el impacto pero asegura que sus plantas no tienen flujos directos con Irán. El consejero delegado de Volkswagen, Oliver Blume, ha advertido de que el conflicto podría afectar a las ventas de Audi y Porsche en Oriente Medio. Kia España descarta problemas en sus rutas desde Corea, que no cruzan el estrecho. Sin embargo, las marcas chinas se enfrentan a un problema serio: Oriente Medio absorbió el 17% de sus exportaciones de turismos en 2025 y ese mercado ha desaparecido de golpe.
Goldman Sachs prevé que la guerra provocará un aumento de la inflación y del desempleo a nivel global, y que la Fed retrasará cualquier recorte de tipos de interés hasta septiembre. En España, donde el impacto en el bolsillo del conductor será inevitable: gasolina más cara, coches nuevos más caros y entregas más lentas. La pregunta ya no es si nos afectará, sino cuánto.




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