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Abarth Grande Panda: el nuevo deportivo de gasolina que muchos esperan

Sergio Rodriguez Barrios · junio 17, 2026 · 4 min de lectura

Tras sus últimos modelos eléctricos, la marca del escorpión vive horas bajas, y de ese apuro está naciendo una de las ideas más ilusionantes de los últimos años para los aficionados: un Abarth Grande Panda con motor de gasolina. No hay nada firmado ni un anuncio oficial, pero las señales que llegan desde dentro de Stellantis apuntan a que el deportivo asequible y con carácter que muchos echan de menos podría tener una segunda oportunidad sobre la base del pequeño utilitario italiano.

Por qué se habla de un Abarth Grande Panda de gasolina

El origen de todo es comercial. Abarth lo apostó casi todo a la electrificación con el 500e y el 600e, y las ventas no han respondido como la marca esperaba. Para una firma que construyó su leyenda sobre el sonido rabioso de motores pequeños y revolucionados, renunciar a la gasolina ha sido un golpe difícil de digerir, tanto para los clientes como para las cifras.

En ese contexto, el máximo responsable de Abarth en Europa y de FIAT, Gaetano Thorel, respondió a una pregunta del medio británico Autocar sobre una posible versión de gasolina. Su contestación fue breve pero reveladora: la intención sería «aprovechar el legado de Abarth para hacer algo más». No confirma un modelo ni una fecha, pero deja claro que dentro de la marca son conscientes de que seguir solo con lo eléctrico es dejarla morir poco a poco. Las imágenes que circulan, eso sí, son recreaciones digitales sin carácter oficial.

Qué motor llevaría el Abarth Grande Panda

Aquí está el verdadero quid de la cuestión. La plataforma Smart Car sobre la que nace el Grande Panda no se diseñó pensando en prestaciones elevadas, al menos en su configuración actual, y sus mecánicas de partida (un tricilíndrico 1.2 de gasolina de alrededor de 100 CV y variantes microhíbridas) quedan lejos de lo que se espera de un Abarth.

Sobre la mesa hay varias vías. La más realista pasa por ese bloque 1.2, el mismo que monta el Peugeot 208 y que ya se ha llevado a la competición en el Lancia Ypsilon Rally4, con una puesta a punto seria que justifique el apellido deportivo. Su versión microhíbrida llega a entregar hasta 145 CV y tiene buena parte del desarrollo hecho, lo que facilitaría las cosas, aunque con una pega importante para los puristas: funciona de forma exclusiva con cambio automático de seis relaciones, así que el ansiado manual sería poco probable por esa vía.

A su vez, se baraja una solución híbrida más ambiciosa con doble motor, aprovechando el esquema de una futura variante 4×4 (térmico delante, eléctrico detrás) para sumar tracción total y empuje extra. La opción más romántica, recuperar el mítico 1.4 turbo de los Abarth de antaño, es la que más dudas genera, sobre todo pensando en la homologación Euro 7.

Un guiño al recordado Panda 100 HP

En lo estético, las recreaciones que se han visto reinterpretan el Grande Panda en clave deportiva: paragolpes rediseñados, suspensión rebajada un par de centímetros, llantas específicas, franjas laterales y detalles en negro brillante que subrayan el aire racing. El resultado recuerda inevitablemente al Panda 100 HP, aquel pequeño con alma traviesa que demostró que no hacen falta muchos caballos para divertirse, solo poco peso y la actitud correcta.

Stellantis y la marcha atrás del «solo eléctrico»

Este rumor no es un caso aislado, y ahí está la clave para entenderlo. Buena parte de la industria está suavizando sus planes 100% eléctricos y rescatando la combustión donde la demanda lo pide: dentro del propio grupo se han visto movimientos similares en otros modelos que nacieron eléctricos y acabarán ofreciendo gasolina. Abarth encaja de lleno en esa corriente, porque su valor de marca depende precisamente de una herencia que la electrificación no termina de transmitir. De hecho, el beneficiado podría no ser solo el Grande Panda: el FIAT 500, ya con microhíbrido, es otro candidato lógico a recibir un tratamiento más picante.

¿Cuándo puede llegar y qué supondría para el comprador?

No hay plazos confirmados, aunque si la decisión sale adelante no debería tardar demasiado, y se espera tener más noticias antes de que acabe el año. Para el comprador, la noticia puede ser doblemente buena ya que supondría el regreso del deportivo de gasolina barato en un segmento que casi ha desaparecido, justo lo que pedía a gritos quien busca diversión sin arruinarse. Conviene mantener los pies en el suelo, porque entre la plataforma, la normativa Euro 7 y la ausencia de un sí definitivo aún queda mucho camino. Sin embargo, por primera vez en mucho tiempo, soñar con un Abarth Grande Panda de gasolina ha dejado de ser una fantasía imposible.

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