Cargar un coche eléctrico en 2026 puede costar desde 3 euros hasta más de 40 dependiendo de dónde, cuándo y cómo lo hagas. La diferencia entre enchufarlo en casa por la noche y parar en un cargador ultrarrápido de autopista es enorme, y conocerla es fundamental antes de decidir si un eléctrico encaja en tu vida. Con la gasolina y el diésel disparados por la crisis de Ormuz, las búsquedas sobre coste de recarga se han multiplicado. Aquí van las cuentas reales.
Cargar un coche eléctrico en casa: el escenario más barato
La recarga doméstica es la opción que usan el 80% de los propietarios de eléctricos como carga principal. Lo enchufas antes de dormir y a la mañana siguiente está al 100%. Para eso necesitas un wallbox instalado en tu garaje (entre 500 y 1.200 euros el equipo, más 500-1.500 de instalación según la complejidad), pero a partir de ahí el ahorro es constante.
Los precios de la electricidad en casa varían según tu tarifa. En horario valle (noches y fines de semana), el kWh se mueve entre 0,04 y 0,12 euros con tarifas de discriminación horaria. En horario punta, entre 0,15 y 0,25 euros. La diferencia es brutal.
Con un coche con batería de 50 kWh (la media actual del segmento urbano/compacto) y cargando en valle a 0,10 euros el kWh, la recarga completa cuesta 5 euros. Con eso recorres entre 300 y 400 km según el modelo. Haciendo cuentas por cada 100 km:
- Eléctricos – entre 1,50 y 2,50 euros.
- De gasolina que consuma 6 litros a 1,51 euros el litro, que es el precio actual con el IVA al 10%, los mismos 100 km cuestan 9 euros.
- Diésel que consuma 4,5 litros a 1,67 euros el litro, salen 7,51 euros.
El eléctrico en casa es entre 3 y 6 veces más barato que gasolina o diésel.

Cargar un coche eléctrico en cargadores públicos: cuánto se paga en la calle
Aquí es donde la cosa cambia. Los precios varían enormemente según la potencia del cargador y el operador. Esta es la horquilla real en España en 2026:
- Cargadores semirrápidos (22 kW), habituales en parkings y centros comerciales: entre 0,25 y 0,35 euros el kWh. Una carga de 50 kWh sale entre 12,50 y 17,50 euros. Tardas entre 2 y 3 horas.
- Cargadores rápidos (50-150 kW), los que encuentras en estaciones de servicio: entre 0,40 y 0,60 euros el kWh. La misma carga cuesta entre 20 y 30 euros. Tardas entre 30 y 60 minutos.
- Cargadores ultrarrápidos (más de 150 kW), los de autopista y electrolineras: entre 0,60 y 0,79 euros el kWh. Una carga completa puede superar los 35-40 euros. Tardas entre 15 y 25 minutos.
Los operadores principales en España son Iberdrola (0,60 euros/kWh en carga rápida de 100 kW), Repsol, Endesa, Cepsa (desde 0,30 euros/kWh en puntos promocionales) y Zunder, entre otros. Algunos supermercados como Mercadona, Lidl, Carrefour e Ikea ofrecen carga gratuita o a bajo coste para clientes, aunque suelen ser cargadores de 22 kW y la espera es larga.

La comparativa real: cargar un coche eléctrico vs gasolina y diésel
Pongamos un ejemplo práctico con un coche real. Un BYD Dolphin Surf con batería de 43,2 kWh y 322 km de autonomía WLTP:
- En casa con tarifa valle (0,10 euros/kWh): 4,32 euros por carga completa. Coste por 100 km: 1,34 euros.
- En cargador rápido público (0,50 euros/kWh): 21,60 euros por carga completa. Coste por 100 km: 6,71 euros.
- En cargador ultrarrápido (0,70 euros/kWh): 30,24 euros por carga completa. Coste por 100 km: 9,39 euros.
Ahora los rivales de combustión:
- Un Seat Ibiza 1.0 TSI de gasolina que consuma 5,5 litros cada 100 km a 1,51 euros el litro (precio con IVA al 10%): coste por 100 km: 8,30 euros.
- Un Peugeot 208 diésel que consuma 4,5 litros a 1,67 euros el litro: coste por 100 km: 7,51 euros.
- Un Dacia Sandero GLP que consuma 7 litros a 0,85 euros: coste por 100 km: 5,95 euros.
Resultado: en casa, el eléctrico es entre 4 y 6 veces más barato que gasolina o diésel, y 4 veces más barato que el GLP. En cargador rápido público, queda prácticamente igualado con el diésel y solo ligeramente por debajo de la gasolina. En ultrarrápido, el eléctrico puede llegar a costar más que un diésel eficiente e incluso más que el GLP.

Cómo ahorrar al cargar un coche eléctrico: cinco claves
La primera es obvia: instala un wallbox en casa y carga siempre de noche. Es la inversión más rentable que puedes hacer como propietario de un eléctrico. La segunda es contratar una tarifa eléctrica con discriminación horaria optimizada para vehículo eléctrico. Iberdrola, Repsol, Endesa y otras ofrecen planes específicos con precios desde 0,04 euros/kWh en valle.
La tercera: si tienes placas solares, el coste de recarga baja prácticamente a cero durante el día. La cuarta: aprovecha los cargadores gratuitos de supermercados cuando hagas la compra. No es para depender de ellos, pero suman. Por último, la quinta: evita los cargadores ultrarrápidos salvo en viajes largos. La comodidad de los 15 minutos tiene un precio que puede triplicar el coste.
Un dato adicional: si instalas el wallbox en 2026, puedes deducir el 15% de su coste en el IRPF, con un máximo de 600 euros de deducción. Eso reduce la inversión inicial de forma significativa.

Cargar un coche eléctrico en 2026: la conclusión con números
Si cargas en casa, un eléctrico te cuesta entre 10 y 25 euros al mes en electricidad para 1.000 km mensuales. Un coche de gasolina equivalente te cuesta entre 75 y 90 euros para la misma distancia, y un diésel entre 65 y 80 euros, incluso con el IVA al 10%. La diferencia puede superar los 800 euros al año frente a la gasolina y los 600 frente al diésel.
Si no tienes garaje y dependes solo de carga pública rápida, la ventaja económica se reduce drásticamente. Sigues ahorrando algo respecto a la gasolina, pero frente al diésel la diferencia es mínima o inexistente. El eléctrico es imbatible cargando en casa. En la calle, depende del precio y de tu paciencia.




Deja una respuesta