Cuánto cuesta cargar un coche eléctrico es, junto con la autonomía, la gran duda de cualquier conductor que se plantea dar el salto a la movilidad eléctrica. La respuesta corta es que depende enormemente de dónde y cuándo lo cargues. La diferencia entre hacerlo en casa de madrugada y hacerlo en un cargador ultrarrápido de autopista puede ser de hasta diez veces más. Vamos con los números reales de 2026.
Cargar en casa: la opción más barata con diferencia
Si tienes garaje con punto de recarga, aquí es donde el coche eléctrico gana de goleada al de combustión. El precio del kWh en casa depende de tu tarifa eléctrica y, sobre todo, del horario en que cargues.
Con una tarifa con discriminación horaria, que es la que tiene la mayoría de hogares españoles, los tramos son estos: el periodo valle (de 00:00 a 08:00 entre semana y las 24 horas de fines de semana y festivos) ofrece precios de entre 0,04 y 0,10 euros por kWh con tarifas específicas para vehículo eléctrico, como el Plan Vehículo Eléctrico de Iberdrola que sitúa el kWh en 0,038 euros en valle. En tarifa regulada PVPC, el valle suele moverse entre 0,08 y 0,15 euros por kWh. En horas punta (de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 22:00 entre semana), el precio puede subir hasta 0,20-0,25 euros por kWh.
Pongamos un ejemplo práctico con un coche eléctrico medio, con una batería de 50 kWh y un consumo de 15 kWh cada 100 kilómetros. Cargarlo del 20 al 80 por ciento (30 kWh, que es lo habitual en el día a día) costaría entre 1,14 y 3 euros en horario valle, suficiente para unos 200 kilómetros de autonomía. Recorrer 100 kilómetros costaría entre 0,60 y 1,50 euros cargando de noche en casa.
Si hacemos la cuenta anual para un conductor que recorra 15.000 kilómetros, la factura eléctrica cargando siempre en casa en horario valle se sitúa entre 90 y 225 euros al año. Comparar esa cifra con los 1.400-1.600 euros anuales que cuesta el combustible de un gasolina medio que consuma 6,5 litros a los 100 kilómetros a 1,55 euros el litro es irrisorio.
La instalación de un wallbox doméstico cuesta entre 500 y 1.200 euros según la potencia y la complejidad de la instalación, una inversión que se amortiza en menos de un año gracias al ahorro en combustible.

Carga pública lenta y semirrápida: supermercados y parkings
Los cargadores de corriente alterna (AC) que encontramos en supermercados, centros comerciales y parkings públicos ofrecen potencias de entre 7 y 22 kW. Son más lentos pero también más baratos que la carga rápida. Los precios en 2026 se mueven entre 0,25 y 0,45 euros por kWh.
Para nuestro coche de ejemplo, una carga del 20 al 80 por ciento en un cargador público de 22 kW costaría entre 7,50 y 13,50 euros y tardaría aproximadamente hora y media. Recorrer 100 kilómetros con estos precios supone entre 3,75 y 6,75 euros.
Un dato interesante: todavía existen puntos de carga gratuitos en algunos supermercados como Lidl, Ikea y Mercadona (en ubicaciones seleccionadas), así como en ciertos centros comerciales y hoteles. Son cargadores lentos, pero si haces la compra semanal y dejas el coche enchufado una hora, puedes sumar 15-20 kilómetros de autonomía gratis.

Carga rápida y ultrarrápida: el precio de la urgencia
Los cargadores de corriente continua (DC) son los que encontramos en electrolineras y estaciones de servicio, con potencias que van de 50 kW hasta 350 kW. Aquí es donde el precio sube de forma notable, aunque la velocidad de carga lo compensa cuando estás de viaje.
Los cargadores rápidos (50-150 kW) tienen precios que oscilan entre 0,40 y 0,60 euros por kWh. Una carga del 10 al 80 por ciento (35 kWh) en un cargador de 100 kW costaría entre 14 y 21 euros y tardaría unos 25-30 minutos.
Los cargadores ultrarrápidos (más de 150 kW) son los más caros, con precios que pueden alcanzar los 0,69-0,79 euros por kWh. La misma carga en uno de estos puntos subiría hasta 24-28 euros, pero se completaría en apenas 15-20 minutos si el coche admite esa potencia.
La red de Tesla Superchargers, una de las más extensas en España, ofrece precios en torno a 0,36-0,50 euros por kWh para propietarios de Tesla, algo más para vehículos de otras marcas. Iberdrola, Endesa X Way, Repsol y Wenea son otros operadores con amplia presencia en la red viaria española.

¿Y los híbridos enchufables (PHEV)?
Los PHEV combinan motor de combustión con una batería pequeña (10-20 kWh) que da entre 40 y 80 kilómetros en modo eléctrico. Se cargan en corriente alterna a 3,7 o 7,4 kW, casi siempre en casa, y muy pocos admiten carga rápida DC.
Cargar un PHEV de 15 kWh en horario valle cuesta entre 0,57 y 1,50 euros, suficiente para los trayectos diarios de la mayoría de conductores. El truco está en enchufarlo todas las noches: con la batería agotada, un PHEV consume más que un gasolina equivalente porque arrastra el peso extra del sistema eléctrico sin aprovecharlo. Solo tiene sentido económico si lo enchufas a diario.

La gran comparativa: eléctrico vs. gasolina vs. diésel
Para recorrer 100 kilómetros en 2026, estos son los costes aproximados según cada tipo de propulsión y lugar de carga:
- Eléctrico cargando en casa (tarifa valle): entre 0,60 y 1,50 euros.
- PHEV en modo eléctrico (carga en casa): entre 1 y 2,50 euros.
- Eléctrico en cargador público lento: entre 3,75 y 6,75 euros.
- Eléctrico en cargador rápido DC: entre 6 y 9 euros.
- Eléctrico en ultrarrápido de autopista: entre 10 y 12 euros.
- Gasolina (6,5 l/100 km a 1,55 euros/litro): unos 10 euros.
- Diésel (5,5 l/100 km a 1,50 euros/litro): unos 8,25 euros.
- Híbrido convencional (4,5 l/100 km): unos 7 euros.
- PHEV con batería agotada (solo combustión): entre 10 y 14 euros.
La conclusión es clara: cargando en casa, el eléctrico ahorra entre un 70 y un 85 por ciento respecto a un gasolina. Pero si dependes exclusivamente de carga rápida pública, el ahorro se reduce drásticamente y puede llegar a igualarse con el diésel en el caso de los ultrarrápidos más caros. De hecho con precios medios de la carga ultrarrápida, el eléctrico puede llegar a ser el medio más caro.

Consejos para gastar lo mínimo
Estos son nuestros consejos:
- Contrata una tarifa con discriminación horaria y programa la carga del coche para que empiece a medianoche. Muchas comercializadoras ofrecen tarifas específicas para vehículo eléctrico con precios especialmente bajos en horario nocturno.
- Instala un wallbox en casa si tienes plaza de garaje. La inversión se amortiza rápidamente y te garantiza el precio más bajo posible por kilómetro. Si vives en una comunidad de vecinos, la legislación española permite instalar un punto de carga en tu plaza sin necesidad de aprobación de la junta, solo con comunicación previa al presidente.
- Utiliza apps como Electromaps, Chargemap o la propia app de tu operador para localizar puntos de carga, comparar precios y aprovechar las tarifas más competitivas. Algunos operadores ofrecen suscripciones mensuales con descuentos significativos si cargas con frecuencia en sus puntos.
- Si viajas por autopista y necesitas carga rápida, planifica las paradas. Unos minutos comparando precios entre operadores pueden ahorrarte varios euros por carga, y la diferencia se nota a lo largo del año.




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