Las etiquetas de la DGT llevan siendo un tema candente desde hace años. Muchos conductores temían que 2026 fuera el año en que su coche perdiera el distintivo ambiental o bajara de categoría. Sin embargo, tras meses de debate político, la realidad es más matizada de lo que muchos medios han publicado. Te explicamos qué ha pasado exactamente, qué cambios estaban sobre la mesa y qué debes hacer como conductor.
¿Habrá nuevas etiquetas de la DGT en 2026?
La respuesta corta es no, al menos por ahora. El 13 de noviembre de 2025, el Congreso de los Diputados aprobó definitivamente la Ley de Movilidad Sostenible con una enmienda clave presentada por el PP (con el apoyo de Vox y Junts per Catalunya) que eliminó la obligación del Gobierno de realizar un estudio para actualizar la clasificación de los distintivos ambientales.
Para entender cómo se ha llegado aquí, hay que retroceder unos meses. En octubre de 2025, el Congreso había aprobado una enmienda impulsada por Sumar, EH Bildu, ERC y BNG que obligaba al Gobierno a revisar el sistema de etiquetado en un plazo de 12 meses, incorporando las emisiones de CO2 como nuevo criterio. Sin embargo, cuando la ley pasó por el Senado y volvió al Congreso para la votación final, la enmienda del PP logró eliminar esa disposición. El resultado: el sistema de etiquetas se mantiene exactamente como lo conocemos.

Las cuatro etiquetas que siguen vigentes
Dado que no hay cambios, las etiquetas de la DGT continúan siendo las mismas desde su creación en 2016, con los criterios que ya conocemos:
- La etiqueta 0 Emisiones (azul) corresponde a los vehículos eléctricos puros, los de hidrógeno y los híbridos enchufables con una autonomía eléctrica igual o superior a 40 kilómetros. Permite el acceso libre a todas las ZBE y ofrece las mayores ventajas fiscales y de aparcamiento.
- La etiqueta ECO (azul y verde) la llevan los híbridos enchufables con menos de 40 kilómetros de autonomía eléctrica, los híbridos no enchufables (incluyendo los microhíbridos o mild hybrid) y los vehículos propulsados por gas natural (GNC) o gas licuado de petróleo (GLP). Ofrece acceso a las ZBE y ventajas en aparcamiento regulado en la mayoría de ciudades.
- La etiqueta C (verde) es para los turismos y furgonetas ligeras de gasolina matriculados a partir de enero de 2006 y los diésel desde septiembre de 2014, cumpliendo al menos la normativa Euro 4 en gasolina y Euro 6 en diésel. En episodios de alta contaminación pueden verse afectados por restricciones.
- La etiqueta B (amarilla) corresponde a los vehículos de gasolina matriculados a partir de enero de 2001 y los diésel desde enero de 2006. Es la categoría más baja que cuenta con distintivo. Las restricciones a esta etiqueta ya se aplican en algunas ciudades y se prevé que aumenten en los próximos años.
Los vehículos que no cumplen los requisitos de ninguna de estas categorías no tienen derecho a distintivo ambiental. Estos coches ya tienen prohibida la circulación por la mayoría de las Zonas de Bajas Emisiones activas en España.
Qué cambios se habían propuesto
A pesar de que finalmente no se han aplicado, conviene conocer qué reformas estaban sobre la mesa, porque es probable que el debate sobre el cambio en las etiquetas de la DGT vuelva en el futuro:
- La propuesta más importante era incorporar las emisiones de CO2 medidas según el ciclo WLTP como criterio adicional para asignar las etiquetas. Hasta ahora, el sistema solo tiene en cuenta el tipo de motor y la normativa Euro (que mide NOx y partículas), pero no el CO2, lo que generaba situaciones paradójicas como los SUV híbridos de gran tamaño con altas emisiones reales de CO2 disfrutaban de etiqueta ECO, mientras que utilitarios de combustión eficientes y con bajas emisiones quedaban en categoría C o B.
- En cuanto a la etiqueta 0 Emisiones, se planteaba reservarla únicamente para eléctricos puros, vehículos de hidrógeno e híbridos enchufables con al menos 90 kilómetros de autonomía eléctrica (frente a los 40 km actuales). Esto habría dejado fuera a una gran cantidad de PHEV que hoy disfrutan de la etiqueta azul.
- La etiqueta ECO habría recogido a los híbridos enchufables con menos de 90 km de autonomía, los híbridos convencionales y los vehículos a gas, pero exigiendo el cumplimiento de la normativa Euro 6d o superior. Los vehículos mild hybrid, que hoy acceden a la ECO, podrían haber quedado fuera.
- Para las etiquetas C y B, los criterios también se habrían endurecido. La C habría exigido Euro 6d para gasolina y Euro 6d-TEMP para diésel, mientras que la B se habría limitado a gasolina Euro 4 y diésel Euro 6. Muchos coches con etiqueta C habrían bajado a B, y algunos B habrían perdido el distintivo por completo.
El cambio que sí ha llegado: los carriles VAO
A pesar de que las etiquetas de la DGT no cambian, sí hay una novedad importante en 2026 que afecta a los conductores con etiqueta 0 Emisiones. Según el Boletín Oficial del Estado del 14 de enero de 2026, los vehículos con distintivo azul ya no pueden circular solos por los carriles de alta ocupación (VAO). Hasta ahora, un conductor con etiqueta 0 Emisiones podía usar estos carriles aunque fuera el único ocupante del vehículo. La medida responde a que el aumento de coches eléctricos estaba saturando estos carriles y reduciendo su eficacia para el transporte público y los vehículos compartidos.
¿Mi coche puede perder la etiqueta?
Con la normativa actual, no. No hay reclasificación de las ediquetas de la DGT retroactiva prevista. El director de la DGT, Pere Navarro, aseguró que cualquier cambio futuro afectaría a los vehículos de nueva matriculación, no a los que ya están en circulación. Tu coche mantiene la etiqueta que le corresponde según los criterios vigentes.
No obstante, esto no significa que no puedas verte afectado. Las Zonas de Bajas Emisiones, que ya están operativas en más de 150 ciudades españolas, pueden endurecer sus restricciones de forma independiente. Cada ayuntamiento establece sus propias reglas, y ya hay ciudades que limitan el acceso a vehículos con etiqueta B en determinados horarios o episodios de contaminación. Estas restricciones podrían ampliarse a la etiqueta C en los próximos años.
¿Es obligatorio llevar la etiqueta pegada?
La DGT recomienda colocar la etiqueta en la parte inferior derecha del parabrisas delantero, pero no existe una obligación nacional de llevarla puesta. No obstante, como las ZBE se regulan a nivel municipal, algunos ayuntamientos sí exigen que el distintivo sea visible para sus sistemas de control. Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia, Sevilla y Málaga son algunas de las ciudades donde no llevar la etiqueta puede suponer una multa de aproximadamente 100 euros si se circula por la ZBE sin ella visible.
Cómo consultar la etiqueta de tu coche
Si no estás seguro de qué etiqueta le corresponde a tu vehículo, puedes comprobarlo de forma gratuita en la sede electrónica de la DGT (sede.dgt.gob.es) introduciendo tu matrícula. También puedes solicitar el distintivo físico en cualquier oficina de Correos o a través de la web de la DGT por un precio de 5 euros.

¿Qué puede pasar en el futuro?
A pesar de que la reforma sobre las etiquetas de la DGT se ha frenado, el debate no ha terminado. Europa sigue avanzando hacia estándares de emisiones más exigentes y es probable que en los próximos años se reabra la discusión sobre actualizar las etiquetas. La entrada en vigor de la Euro 7 en noviembre de 2026 para los vehículos de nueva homologación podría ser el catalizador de una futura revisión.
El consejo más práctico para los conductores es mantenerse informados (si puede ser a través de nuestra página, mejor) de las restricciones específicas de su ciudad, verificar su etiqueta en la web de la DGT y, si están pensando en cambiar de coche, tener en cuenta que los criterios podrían endurecerse en un horizonte de dos a tres años.




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